Google cumple 10 años
29 Septiembre 2008 – 7:51
El pasado sábado, 27 de septiembre de 2008, Google cumplía 10 años, para celebrarlo cambiaba su logo como de costumbre.
Tu IP es: 38.107.191.97 Más información
El pasado sábado, 27 de septiembre de 2008, Google cumplía 10 años, para celebrarlo cambiaba su logo como de costumbre.
La parada más larga para salir a fumar de Nicholas White comenzó en torno a las once de la noche de un viernes en octubre de 1999. Gerente de producción en la revista americana Business Week, treinta y cuatro años de edad, estaba trabajando tarde en un suplemento especial, acababa de ver a los Braves vapulear a los Mets en la televisión de la oficina. Ahora quería un cigarrillo. Le dijo a un colega que volvería en un rato y, dejando atrás su chaqueta, bajó a la calle.
Las oficinas de la revista se encontraban en el cuadragésimo tercer piso del edificio The McGraw-Hill, un rascacielos añadido al Rockefeller Center en 1972. Cuando White terminó su cigarrillo, regresó al vestíbulo, saludó a un conserje, se metió en el ascensor N º 30 y pulsó el botón de la planta 43. El ascensor aceleró. Se trataba de un ascensor express, sin paradas hasta la planta 39. White sintió una sacudida. Las luces se apagaron y de inmediato se encendieron de nuevo, a continuación, el ascensor se detuvo.
El panel de control hizo un pitido, White aguardó un momento, esperando una voz que le diera información o instrucciones. Nunca ocurrió. Pulsó el botón de intercomunicación, pero no hubo respuesta. Pulsó de nuevo y, a continuación, se inició el ritmo de todo el ascensor. Después de un tiempo, pulsó el botón de emergencia, que activaba la campana de alarma montada en el techo del ascensor, pero su área de distribución era limitada. Sonó un par de veces más y, finalmente, pulsando el botón a fondo la alarma quedó sonando de continuo.
Pasó algún tiempo, aunque no estaba seguro de cuánto porque no tenía reloj o teléfono móvil. Intentaba permanecer en calma y decidió que sería mejor no hacer nada drástico, porque cualquiera que fuera el mal funcionamiento, se pensó que sería imprudente abandonar el ascensor, y además porque quería ser considerado como un empleado modelo. No quería ser amonestado por ponerse en peligro o dañar propiedad de la compañía. Tampoco quería ser rescatado fumando, en caso de que de repente las puertas abrieran, de modo que no tocó sus cigarrillos. Todavía tenía tres y dos caramelos antiácidos. Era todo lo que llevaba encima. Estaba preocupado por si se deshidrataba.
Como la alarma sonó y sonó, comenzó a temer que pudiera producirse algún cortocircuito e iniciar un incendio. Recientemente, había habido un pequeño incendio en el edificio, por lo que los ascensores habían quedado inservibles. El personal de Business Week había bajado las cuarenta y tres plantas andando. Asimismo, comenzó a oir oscilaciones en la señal de alarma: sufría ya alucinaciones sonoras. Después, comenzó a pensar en la muerte.
Aquí puedes ver la historia original en el The New Yorker (en Inglés)
Si en mi última entrada subía el logo que google había preparado coincidiendo con la puesta en marcha del acelerador de partículas, esta vez y durante el día de hoy Google cambia para dar la bienvenida al otoño.
Durante el día de ayer, coincidiendo con la inauguración del nuevo acelerador de párticulas, google tenía este logo. Situado en Suiza, el acelerador de párticulas LHC es el mayor del mundo.
Cambiar el logo en función de la actualidad es costumbre en Google. Recientemente hemos podido ver el logo modificado con ocasión de las Olimpiadas de Pekín incluyendo cada día una especialidad deportiva distinta. ¿Cual será el siguiente?
Esta semana ha salido a la red el nuevo navegador de Google: Chrome. He esperado a probarlo y a ver que se decía por blogs y foros sobre este nuevo navegador, aquí os dejo mis primeras impresiones.
En principio, esperaba encontrarme con una versión Beta con errores y sólo en Inglés y, pese a que he leido opiniones que dicen que a google le queda mucho para poner el Chrome a funcionar, a mí me ha sorprendido encontrármelo en castellano y poder navegar por las páginas sin ver descuadres ni errores en el programa.
Google ha prestado especial atención al diseño, creando una aplicación limpia y funcional, al estilo de la corriente 2.0 que se mueven en nuestros días por la red.

Pero creo que es pronto para sacar conclusiones sobre la nueva idea de la macro-Google. Con la salida de Chrome se revoluciona el mercado de los navegadores y se abren muchas incognitas sobre el futuro reparto de esta tarta. A día de hoy seguimos con un casi monopolio de Microsoft y su Internet Explorer. Un sólido Firefox le resta poco a poco distancia, pero también es cierto que su avance es muy lento y para llegar a un hipotético 50 – 50% tendrían que pasar años. Pero Firefox a día de hoy se muestra como la alternativa más solida con un buen motor de aplicación, multiplataforma (Windows, Linux y Mac) y bastante estable. Nació de la desintegración de Netscape y del proyecto que heredó su tecnología: Mozilla.
El eterno tercero es discordia es Opera, un navegador con muchos años en el mercado (más que el Explorer de Microsoft) nunca ha sabido captar la atención de los internautas y siempre ha sido utilizado por una minoría. Es un navegador sólido, con buenas propuestas y a veces considerado el más rápido. Sin embargo, Chrome con el cada vez más gigante Google detrás, pasará rápidamente a ser el tercero en discordia relegando a Opera al cuarto o incluso quinto lugar de esta puja.
Otra propuesta con poco tiempo en el mercado, al menos para windows, es Safari de Apple. En un principio no entendía el furor de los maqueros con este navegador, pero tras volver al mundo Mac de la mano de mi preciado minimac lo entendí. Cómodo, intuitivo y de diseño cuidado hizo que fuera mi navegador por defecto cuando trabajo en el mac. El golpe de efecto vino meses después cuando Apple decidió sacar la versión windows. Con una primera versión beta nefasta, llena de errores y que seguramente desilusionó a aquellos que la probaron, las siguientes fueron mejorando el producto y consolidando este navegador por delante de Opera, si bien sin conseguir muchos usuarios fuera del entorno Mac. Cabe destacar que la plataforma Safari (Khtml) proviene del navegador KDE Konqueror (navegador libre para linux) y es también la plataforma elegida por los navegadores Simbian de muchos teléfonos móviles y curiosamente del propio Chrome.
Cabe esperar que Chrome se situe rápidamente en el tercer puesto de la lista, pero la incognita está en saber quienes serán los perjudicados y que cuota de mercado alcanzará, pudiendo incluso superar al sólido Firefox. La clave estará en ver de donde proviene el trozo de tarta que consiga Chrome:
En cualquier caso siempre es bueno que lleguen alternativas porque la competencia beneficia a los usuarios y porque es más sencillo aplicar aquella frase mítica de: “Busque, Compare y si encuentra algo mejor…” en este caso úselo.
A continuación os dejo una tabla con la correspondencia entre los caracteres y el código ASCII (o representación de caracteres en forma numérica). El código ASCII es muy útil para compatibilizar los contenidos de las páginas web con los distintos idiomas, por ejemplo en un equipo que no utilice el idioma castellano no tendrá la ñ y esto podría provocar que se mostraran símbolos “raros”, para evitarlo es mejor codificarlo en ASCII asegurándonos que la página mostrará el carácter que deseamos y no otro.
Actualización: Según me corrije Julio, con toda la razón, esto no es una tabla ASCII si no ANSI… Muchas gracias por el aporte y entono el mea culpa.
| chr(33) = ! | chr(34) = “ | chr(35) = # | chr(36) = $ | chr(37) = % | chr(38) = & |
| chr(39) = ‘ | chr(40) = ( | chr(41) = ) | chr(42) = * | chr(43) = + | chr(44) = , |
| chr(45) = - | chr(46) = . | chr(47) = / | chr(48) = 0 | chr(49) = 1 | chr(50) = 2 |
| chr(51) = 3 | chr(52) = 4 | chr(53) = 5 | chr(54) = 6 | chr(55) = 7 | chr(56) = 8 |
| chr(57) = 9 | chr(58) = : | chr(59) = ; | chr(60) = < | chr(61) = = | chr(62) = > |
| chr(63) = ? | chr(64) = @ | chr(65) = A | chr(66) = B | chr(67) = C | chr(68) = D |
| chr(69) = E | chr(70) = F | chr(71) = G | chr(72) = H | chr(73) = I | chr(74) = J |
| chr(75) = K | chr(76) = L | chr(77) = M | chr(78) = N | chr(79) = O | chr(80) = P |
| chr(81) = Q | chr(82) = R | chr(83) = S | chr(84) = T | chr(85) = U | chr(86) = V |
| chr(87) = W | chr(88) = X | chr(89) = Y | chr(90) = Z | chr(91) = [ | chr(92) = \ |
| chr(93) = ] | chr(94) = ^ | chr(95) = _ | chr(96) = ` | chr(97) = a | chr(98) = b |
| chr(99) = c | chr(100) = d | chr(101) = e | chr(102) = f | chr(103) = g | chr(104) = h |
| chr(105) = i | chr(106) = j | chr(107) = k | chr(108) = l | chr(109) = m | chr(110) = n |
| chr(111) = o | chr(112) = p | chr(113) = q | chr(114) = r | chr(115) = s | chr(116) = t |
| chr(117) = u | chr(118) = v | chr(119) = w | chr(120) = x | chr(121) = y | chr(122) = z |
| chr(123) = { | chr(124) = | | chr(125) = } | chr(126) = ~ | chr(127) = | chr(128) = € |
| chr(129) =� | chr(130) = ‚ | chr(131) = ƒ | chr(132) = „ | chr(133) = … | chr(134) = † |
| chr(135) = ‡ | chr(136) = ˆ | chr(137) = ‰ | chr(138) = Š | chr(139) = ‹ | chr(140) = Œ |
| chr(141) = � | chr(142) = Ž | chr(143) = � | chr(144) = � | chr(145) = ‘ | chr(146) = ’ |
| chr(147) = “ | chr(148) = ” | chr(149) = • | chr(150) = – | chr(151) = — | chr(152) = ˜ |
| chr(153) = ™ | chr(154) = š | chr(155) = › | chr(156) = œ | chr(157) = � | chr(158) = ž |
| chr(159) = Ÿ | chr(160) = | chr(161) = ¡ | chr(162) = ¢ | chr(163) = £ | chr(164) = ¤ |
| chr(165) = ¥ | chr(166) = ¦ | chr(167) = § | chr(168) = ¨ | chr(169) = © | chr(170) = ª |
| chr(171) = « | chr(172) = ¬ | chr(173) = | chr(174) = ® | chr(175) = ¯ | chr(176) = ° |
| chr(177) = ± | chr(178) = ² | chr(179) = ³ | chr(180) = ´ | chr(181) = µ | chr(182) = ¶ |
| chr(183) = · | chr(184) = ¸ | chr(185) = ¹ | chr(186) = º | chr(187) = » | chr(188) = ¼ |
| chr(189) = ½ | chr(190) = ¾ | chr(191) = ¿ | chr(192) = À | chr(193) = Á | chr(194) = Â |
| chr(195) = Ã | chr(196) = Ä | chr(197) = Å | chr(198) = Æ | chr(199) = Ç | chr(200) = È |
| chr(201) = É | chr(202) = Ê | chr(203) = Ë | chr(204) = Ì | chr(205) = Í | chr(206) = Î |
| chr(207) = Ï | chr(208) = Ð | chr(209) = Ñ | chr(210) = Ò | chr(211) = Ó | chr(212) = Ô |
| chr(213) = Õ | chr(214) = Ö | chr(215) = × | chr(216) = Ø | chr(217) = Ù | chr(218) = Ú |
| chr(219) = Û | chr(220) = Ü | chr(221) = Ý | chr(222) = Þ | chr(223) = ß | chr(224) = à |
| chr(225) = á | chr(226) = â | chr(227) = ã | chr(228) = ä | chr(229) = å | chr(230) = æ |
| chr(231) = ç | chr(232) = è | chr(233) = é | chr(234) = ê | chr(235) = ë | chr(236) = ì |
| chr(237) = í | chr(238) = î | chr(239) = ï | chr(240) = ð | chr(241) = ñ | chr(242) = ò |
| chr(243) = ó | chr(244) = ô | chr(245) = õ | chr(246) = ö | chr(247) = ÷ | chr(248) = ø |
| chr(249) = ù | chr(250) = ú | chr(251) = û | chr(252) = ü | chr(253) = ý | chr(254) = þ |

Este grupo mitad francés (él, Dan) mitad finés (ella, Olivia) acaba de sacar al mercado un nuevo disco del cual se extrae este single de presentación: On My Shoulders. En Francia está siendo un exito, este verano he escuchado allí esta canción muchas veces. Aquí en España supongo que en breve las radios se harán eco de dicho éxito. Hasta entonces os dejo el video de la canción:
El término SPAM tiene un curioso origen: En la década de 1930 una empresa norteamericana sacó al mercado un tipo de jamón cocido en lata llamado: Hormel’s Spiced Ham o Spiced Ham. Este producto tuvo gran éxito y pronto pasó a comercializarse de manera genérica bajo el nombre SPAM.
En la decada de 1970 los famosos Monty Python hicieron un sketch donde se burlaban de este producto y donde una horda de vikingos no dejaban de repetir SPAM, SPAM, SPAM… impidiendo y confundiendo la conversación del resto.
La canción de los vikingos dice: “Spam, spam, spam, spam. ¡Rico spam! ¡Maravilloso spam! Spam, spa-a-a-a-a-am, spa-a-a-a-a-a-am, spam. ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! Spam, spam, spam, spam”. Como se puede apreciar la canción no deja de repetir la palabra en cuestión y sirve para aplicarlo al correo basura que llega de manera masiva y sin ser solicitado.
Aquí podéis ver el sketch con sustitulos en inglés (el video empieza otro sketch corto):
Es un archivo de texto plano sin extensión que se encuentra en tu ordenador y el cual puedes modificar y añadir tantas resoluciones de dominios como desees.
¿Cómo funciona?
Cuando ponemos una dirección web estilo “http://www.misitiowebfavorito.com” el ordenador necesita saber que dirección ip le corresponde (por ejemplo a www.google.es le corresponde la ip 66.102.9.99). Para saber este dato primero irá al archivo hosts de tu ordenador y si allí no encuentra el dato irá al servidor de DNS que tengas configurado en tu conexión a internet.
El ejemplo más parecido sería un listín telefónico donde apuntamos “555 45 67 66 -> PEPE”, así sabremos que cuando queramos hablar con Pepe debemos marcar ese número de teléfono.
¿Tiene algún beneficio utilizarlo?
Pues sí, varios. Los más importantes son el ahorro de recursos y la mejora en la velocidad de conexión. Por otro lado es muy fácil de configurar. Cada vez que ponemos una dirección web o nombre de máquina, si la coreespondencia no está en el archivo hosts el ordenador debe conectarse al servidor DNS y esperar a que este conteste con el número IP. Esta operación se realiza normalmente en milésimas de segundo, pero a veces por la saturación del servidor DNS o de la propia red se pueden producir un retardo de varios segundos.
¿Dónde se encuentra el archivo Hosts?
Depende del sistema operativo, pero todos cuentan con él:
En Windows 95, 98 ó Millenium la ruta del archivo es: c:\windows\hosts
En Windows NT, 2000 la ruta del archivo es: c:\winnt\system32\drivers\etc\hosts
En Windows XP y Vista la ruta del archivo es: c:\windows\system32\drivers\etc\hosts
En Linux la ruta es: /etc/hosts
En Unix la ruta es: /etc/hosts
En Mac OS X la ruta es: /etc/hosts
¿Como se edita?
Debes tener permisos de Administrador en el equipo. El archivo se puede modificar con cualquier editor de texto plano estilo NotePad o block de notas de windows.Las reglas son las siguientes:
Ejemplo de un archivo hosts:
# Comentario, esta es la primera linea del archivo
127.0.0.1 localhost
212.170.233.211 www.ejemplohosts.com
63.45.32.21 www.otroejemplo.com mail.otrodominio.com
# Es importante que estén separados por tabulaciones
# Fin de archivo
Siempre hay que guardarlo sin extensión, ojo con guardarlo como .txt ya que no funcionará.
Hoy sale a la venta en medio mundo el Iphone 3G de Apple, primera versión de este teléfono que aterriza en Europa, donde la telefonía móvil va por delante de los todopoderosos EE.UU. y donde la anterior versión sin 3G no tenía mucho sentido.
Pero no quiero hablar del terminal, ni si es mejor o peor que otros modelos y marcas del mercado, no. Lo interesante de este producto es la campaña de marketing impecable de Apple, que vuelve a demostrar que no hay quien les gane en este terreno: lo bordan.
Han sabido crear una expectación entre los consumidores que provoca colas a las puertas de los establecimientos para ser los primeros en tener este terminal como si de agua bendita se tratara. Desde luego es una jugada maestra de Apple, las arcas de la empresa deben aumentar considerablemente con acciones como ésta.
Pero, ¿es todo tan de color de rosa? Pues no. Hay un lado oscuro: me comenta un compañero de trabajo que muchos usuarios en EE.UU se volvían a Blackberry después de desilusionarse con el IPhone. Lógico. Blackberry tiene un producto con un software muy atrasado en comparación con el IPhone, pero si lo que quieres es llamar, que te llamen y enviar/recibir correo, Blackberry es tu móvil. Esto viene a que, a veces, los consumidores nos dejamos embaucar por el marketing, nos hacen creer que realmente necesitamos un IPhone el día de su lanzamiento… Y si lo conseguimos seguramente ese día seamos los más felices sobre el planeta. Sin embargo, pasada la euforia nos damos cuenta que la mitad de la mitad de las opciones que tiene el terminal o no sabemos utilizarlas o no nos valen para nada.
Hace unos meses alguien que había estado en Nueva York trajo un IPhone. Corrillo alrededor del teléfono y mil preguntas, entre ellas la siguiente: “¿Has entrado en Internet? ¿cómo se ven las páginas?”. La contestación: “No, aun no he configurado la conexión.” A día de hoy estoy seguro que aquella conexión sigue sin estar activa, o si perdió el tiempo en hacerlo entraría como mucho un par de veces en internet y pasada la novedad mejor conectarse desde el PC de toda la vida. Y es que dicen que internet en el móvil ya es una realidad y es cierto, pero sigue siendo algo para un porcentaje muy bajo de los usuarios. Usuarios que, o bien son fanáticos de las nuevas tecnologías o son usuarios “avanzados” que necesitan realizar ciertas tareas con un equipo lo más reducido posible y este tipo de terminales les resuelve la vida.
El acceso a Internet a través del móvil crece día a día, pero aún es un porcentaje casi despreciable del total de páginas vista de cualquier web.
Resumiendo, creo que el móvil e internet cada vez van a estar más unidos pero no está tan avanzado como nos dicen, sigue siendo poco práctico. Que la campaña de marketing de Apple es de libro: terminamos pagando tropecientos euros en un mercado donde ésto no es lo normal, muy pocos pagamos lo que vale realmente un teléfono móvil. Y por último, que muchos se desilusionarán con uno de los terminales más avanzados del mercado (o eso nos dicen). Se verá.